Leila Guerriero es uno de esos nombres que, una vez que encuentras, te preguntas cómo habías podido ignorarlo. Llevo años siguiendo su trabajo en revistas y suplementos, y cuando apareció la versión en audio de Frutos extraños, con casi veinte horas de crónicas reunidas entre 2001 y 2019, lo puse en la lista de reproducción sin dudarlo. Tardé un poco más en darme cuenta de que no era el tipo de contenido que puedes escuchar mientras haces otras cosas.
Guerriero requiere atención completa. Con 112 valoraciones y una media de 4,6 sobre 5, y 19 horas y 43 minutos narradas por Silvana Rabbuffi, Frutos extraños es uno de los audiolibros más exigentes y más recompensadores del catálogo. No porque sea difícil de entender, sino porque cada crónica pide que estés presente.
Nuestra opinion sobre Frutos extranos. Cronicas reunidas 2001-2019
La selección de textos es extraordinaria. El criterio de Guerriero como editora de su propio trabajo es tan riguroso como su criterio como periodista: no hay ningún texto de relleno en esta antología. Cada perfil, cada crónica, cada ensayo está ahí porque dice algo que no podría decirse de otra manera.
Los protagonistas de estos textos son, como describe la sinopsis, personas que existen en los márgenes: una mujer que envenena a tres amigas, un mago sin una mano, un grupo de rock cuyo miembro más famoso tiene síndrome de Down, un cardiólogo que hace de doble de Freddie Mercury. Guerriero no los convierte en curiosidades: los convierte en seres humanos completos, y eso requiere una técnica que va mucho más allá de la empatía.
Una reseñista que describe a Guerriero como 'única en su género' escribe que 'logra un estilo único, fresco, delicioso'. Es una descripción precisa. La prosa de Guerriero tiene una musicalidad particular que Rabbuffi traslada al audio con fidelidad: no interpreta, acompaña.
Por que escuchar Frutos extranos?
Porque el periodismo narrativo, en su mejor versión, es también literatura. Y este audiolibro es periodismo narrativo en su mejor versión. Guerriero no escribe artículos: escribe mundos completos en el espacio de veinte o treinta páginas. Cada crónica tiene la densidad y la estructura de un cuento bien construido, con la diferencia de que los personajes son reales y las situaciones ocurrieron.
La narración de Rabbuffi añade una capa de significado. Su voz argentina, que comparte registro geográfico con Guerriero, da a los textos una autenticidad que una narración peninsular no habría tenido de la misma forma. El acento no es un detalle menor: ubica al oyente en el espacio sonoro donde estos textos fueron escritos.
Con casi veinte horas de duración, la antología también permite al oyente trazar la evolución de la escritura de Guerriero a lo largo de casi dos décadas. Hay textos de 2001 y textos de 2019, y la diferencia entre ellos dice algo sobre cómo una escritora madura y se afina con el tiempo.
Lo que debes tener en cuenta
No es contenido de fondo. Frutos extraños requiere escucha activa: si lo pones mientras conduces o cocinas, perderás los matices que hacen que el texto sea lo que es. Es un audiolibro para sentarse y prestar atención.
La duración de casi veinte horas también significa que la antología se extiende durante varios días o semanas de escucha. Eso no es un problema en sí mismo, pero conviene escucharla en orden: las crónicas no son independientes entre sí en términos de tema, pero sí hay una cierta lógica de selección que se aprecia mejor si respetas la secuencia.
El género, periodismo narrativo latinoamericano, puede no ser familiar para todos los oyentes. Si vienes del ensayo anglosajón o de la no ficción de divulgación, el estilo de Guerriero puede sorprenderte. No es distante ni académica: es todo lo contrario. Pero tiene una exigencia propia que conviene saber de antemano.
Para quien es Frutos extranos?
Para quien tiene curiosidad por el periodismo narrativo en su estado más puro y quiere entender por qué Guerriero es considerada una de las mejores cronistas de la lengua española. También para lectores de no ficción literaria que quieren algo con más ambición estilística que los libros de divulgación habituales.
No es para quien busca entretenimiento ligero o información práctica. Es para quien quiere dejarse afectar por la escritura, para quien no le importa que un texto sobre una asesina o un doble de Freddie Mercury le deje pensando durante días. Ese es exactamente el efecto que Guerriero busca, y que consigue.