La primera frase del sinopsis ya dice mucho sobre el tono de La Viajera del Tiempo de Lorena Franco: ‘El amor es cuando tú me robas cada día mi trozo de chocolate del almuerzo y, aun así, yo sigo dejándolo en el mismo sitio para ti diariamente.’ Esa imagen, pequeña y concreta, anticipa de qué va este libro en realidad. Los viajes en el tiempo están, sí, pero son el fondo, no el primer plano.
Lo empecé una tarde sin saber muy bien qué esperar. Lorena Franco tiene una carrera larga en la novela de suspense y thriller, y este libro es una salida diferente en su trayectoria, más cercana a la literatura fantástica con corazón que al género puro. Cinco horas y cuarenta y cinco minutos que, como señala una de las reseñas, ‘sirven para refrescarte un poco’ si vienes de lecturas más pesadas.
Nuestra opinion sobre La Viajera del Tiempo
La historia gira alrededor de Lia y Will, dos hermanos que comparten una infancia extraña en una mansión familiar de New Haven. Madre encerrada en su estudio escribiendo novelas de terror, padre ausente. Con esa combinación, los hermanos se convierten el uno en el hogar del otro. Lia, alegre y despreocupada. Will, con la sensación permanente de no encajar.
Lorena Franco construye esa relación fraternal con mucho cuidado. Los viajes en el tiempo que da título al libro son reales dentro del universo de la novela, pero como señala una lectora, ‘el telón de fondo de los viajes temporales es solo una decoración’: lo que importa es el vínculo entre Lia y Will, y cómo ese vínculo sobrevive al tiempo y a las circunstancias.
Fernanda Rivera narra con una voz que conviene al tono íntimo de la historia. No hay grandilocuencia en su interpretación, lo que es un acierto para una novela que funciona desde la emoción cotidiana más que desde el drama espectacular. Los diálogos entre los hermanos suenan naturales y afectuosos.
Por que escuchar La Viajera del Tiempo?
Porque es original en un mercado saturado de propuestas similares. Una lectora lo dice sin ambigüedades: ‘No se me asemeja a nada leído anteriormente, lo cual hace que sea más interesante de leer.’ Eso es mérito real en un género donde la originalidad es escasa.
También funciona porque no intenta ser lo que no es. Franco no construye una novela de ciencia ficción dura sobre los paradojas temporales, ni una saga de fantasía con sistemas mágicos complejos. Es una historia sobre dos hermanos que se quieren, ambientada en un universo donde el tiempo tiene otra textura. Esa modestia de propósito es, paradójicamente, un punto a favor.
La valoración de 3.8 con 18 reseñas refleja una recepción mixta pero honesta. No es el libro más valorado del catálogo, pero quienes conectan con su tono son muy entusiastas. Una lectora con cinco estrellas dice que ‘a pesar de tratarse de una novela fantástica, el tema principal es el amor familiar’. Quien busque eso, aquí lo encuentra.
Lo que debes tener en cuenta
La valoración de 3.8 no es casualidad. Hay lectores que llegan esperando una novela fantástica más desarrollada en sus elementos especulativos y se encuentran con algo más sencillo. Los viajes en el tiempo son el gancho, pero no el núcleo narrativo. Si lo que buscas es construcción de mundo o mecánicas temporales bien elaboradas, esto puede dejarte con ganas de más profundidad fantástica.
Una reseña de tres estrellas dice que ‘no es ninguna maravilla de libro, pero está bastante entretenido, es ligero de leer y ORIGINAL’. Es una valoración justa: la originalidad está ahí, pero la ejecución no tiene la densidad narrativa de las mejores novelas del género fantástico.
También hay que mencionar que la novela ganó un premio, lo que puede generar expectativas de obra literaria ambiciosa que no siempre coincide con el tono ligero y emotivo que Franco propone.
Para quien es La Viajera del Tiempo?
Para quien busca una historia fantástica con corazón, centrada en los vínculos familiares más que en el espectáculo. Para lectores que necesitan algo ligero y original después de lecturas más exigentes. Y para fans de Lorena Franco que quieran ver una faceta diferente de su escritura fuera del thriller.
No es para quien busca fantasía con sistemas elaborados, ni para quien necesita una trama con alta tensión narrativa. Es una novela de sentimientos envuelta en elementos fantásticos, y hay que llegar a ella con esa disposición para disfrutarla.