Estaba ordenando la estantería un sábado por la mañana cuando puse en marcha Tócala Otra Vez Bach casi sin pensarlo, esperando algo ligero para acompañar el café. Lo que no esperaba es que me quedara parada delante de la librería durante diez minutos seguidos, riéndome sola como una tonta. Máximo Pradera tiene ese don extraño de los grandes humoristas: te hace creer que te está contando algo serio mientras te está tomando el pelo con toda la elegancia del mundo.
El punto de partida es tan absurdo que sólo puede ser brillante: la música clásica como herramienta de seducción. Pradera, que se presenta como ‘vihuelista en excedencia y seductor contumaz’, construye una tesis que mezcla erudición musical con pura picaresca española. No es un libro sobre música, aunque habla de música. No es un manual de autoayuda, aunque finge serlo. Es, sobre todo, un ejercicio de estilo en el que el ingenio manda.
Nuestra opinión sobre Tócala Otra Vez Bach
Lo que más sorprende de este audiolibro es la coherencia entre el tono del texto y la interpretación de Ivan Canovas. La narración tiene ese punto de picardía contenida que requiere el material: Canovas no sobreactúa nunca, no subraya los chistes como haría un locutor de radio convencional. Deja que el humor respire, que el lector llegue solo a la carcajada. Eso es mucho más difícil de conseguir de lo que parece, y aquí funciona de maravilla.
Pradera escribe con una cultura que nunca se vuelve pedante. Puedes no saber nada de Bach ni de la vihuela y disfrutarlo igualmente, porque el juego lingüístico está por encima de los conocimientos previos. Sus referencias musicales son pretextos para decir otras cosas: sobre el deseo, sobre la vanidad, sobre los rituales absurdos con los que los humanos nos relacionamos. La ‘autoayuda inconfesable’ del subtítulo es exactamente eso: una crítica al género disfrazada de homenaje.
Por qué escuchar Tócala Otra Vez Bach?
Porque en un panorama de audiolibros serios y novelas densas, este es un respiro genuino. No el tipo de comedia fácil que se olvida en cuanto termina, sino el humor que deja poso, el que te hace repasar frases porque quieres conservarlas. Pradera pertenece a esa tradición española del escritor que sabe que el humor también es un modo de pensar, una forma de decir verdades que de otra manera nadie aguantaría escuchar.
El formato audiolibro le va especialmente bien porque la prosa de Pradera tiene musicalidad propia. Los ritmos de sus frases, sus digresiones calculadas, sus saltos entre lo elevado y lo mundano: todo eso gana cuando alguien con buen criterio lo lee en voz alta. Ivan Canovas entiende que no está interpretando chistes sino literatura cómica, y la diferencia es enorme.
Lo que debes tener en cuenta
Con apenas ocho horas de duración, Tócala Otra Vez Bach no es una obra larga, pero tampoco está pensada para escucharse de un tirón. Funciona mejor a tramos, como los propios capítulos que lo componen: sucintos, independientes, perfectos para el trayecto al trabajo o la pausa del mediodía. Si buscas trama argumental sostenida o un relato con arco emocional, esto no es lo tuyo. Si buscas ingenio verbal puro, aquí lo tienes.
También conviene saber que el humor de Pradera tiene un perfil muy específico: es irónico, algo aristocrático en su manejo de las referencias, y no esconde su posicionamiento cultural. Hay lectores a los que ese tono les resulta distante. Si eres de los que prefieren la comedia más directa, puede que la sofisticación del estilo te aleje un poco. Pero si conectas con él desde las primeras páginas, es probable que acabes buscando todo lo que ha escrito.
Para quién es Tócala Otra Vez Bach?
Para quien disfruta con la literatura de humor que tiene algo que decir. Para el oyente que quiere reírse sin sentirse estupidizado. Para los que ya conocen a Pradera por su faceta radiofónica y quieren encontrarle en su vertiente más literaria. Y también, por qué no, para el melómano con sentido del humor que lleva tiempo buscando un libro sobre música que no le dé sueño.