Lo empecé un martes por la noche, buscando algo que me pusiera nerviosa de la manera adecuada. Las distopías españolas escasean, y cuando una lleva el sello de Juan Soto Ivars, periodista y columnista con fama de no morderse la lengua, la expectativa sube sola. Me metí en Crímenes del futuro con ganas, y lo que encontré fue una propuesta con más voluntad que resultado.
La premisa es potente: los estados han desaparecido, las multinacionales dictan la ley financiera y tres mujeres muy distintas intentan sobrevivir en un mundo al borde del colapso. España como escenario imaginado de un futuro que, según Soto Ivars, ya está llamando a la puerta. Con 10 horas y 45 minutos de duración, hay espacio de sobra para construir ese mundo. El problema es lo que se hace con él.
Nuestra opinion sobre Crímenes del futuro
Soto Ivars escribe bien, eso nadie lo discute. La prosa tiene ritmo, las frases están trabajadas y hay momentos en que el libro brilla con una lucidez incómoda. Pero varios oyentes han señalado algo que comparto: la historia avanza sobre una alfombra de clichés. El futuro distópico que imagina resulta demasiado familiar, construido con piezas que ya hemos visto en otras novelas del género. Las tres protagonistas femeninas son el elemento más interesante, pero el libro no siempre les da el espacio que merecen para respirar más allá de la función narrativa que cumplen.
Las reseñas en plataformas oscilan entre el entusiasmo sincero de quien valora que haya distopía española de calidad y la decepción de quienes esperaban algo más sorprendente. Con una puntuación de 3,7 sobre 5, el libro genera debate, lo cual ya dice algo sobre su capacidad de no dejar indiferente.
Por que escuchar Crímenes del futuro?
Porque es de las pocas distopías de autor español contemporáneo que no se conforma con ser un thriller de acción disfrazado de ciencia ficción. Soto Ivars tiene algo que decir sobre el presente, y lo dice a través de un futuro que incomoda precisamente porque no es descabellado. Los estados disueltos, el poder financiero sin contrapeso, la ciudadanía arrodillada: todo eso resuena con demasiada fuerza para descartarlo como simple especulación. Si te interesa la distopía como espejo social y no solo como entretenimiento, aquí hay material para pensar.
Oscar Chamorro narra con competencia. Su voz tiene gravedad y no cae en dramatismos innecesarios, lo que encaja con el tono sombrío de la novela. No es una narración que robe el protagonismo al texto, sino que lo acompaña con discreción. Para un libro con este tipo de carga política, esa sobriedad es una elección acertada.
Lo que debes tener en cuenta
La principal queja de los oyentes más críticos es la pobreza argumental. Y no es una opinión aislada: aparece en varias reseñas con distintas formulaciones. El mundo que Soto Ivars construye se sostiene mejor como ensayo distópico que como novela. Los personajes cumplen una función, pero cuesta encariñarse con ellos. Si buscas una distopía de las que te hacen perder el sueño por sus personajes, es posible que acabes algo frío. Si lo que te importa es el diagnóstico social envuelto en ficción, la experiencia mejora bastante.
También vale la pena saber que Soto Ivars es conocido por su trayectoria periodística y ensayística. Esta es una novela, y hay lectores que consideran que su voz encaja mejor en el artículo de opinión que en la ficción larga. No es un defecto fatal, pero sí algo a tener en cuenta antes de invertir casi once horas.
Para quien es Crímenes del futuro?
Este audiolibro es para ti si te gusta la ciencia ficción de autor, si te interesa cómo un escritor español piensa el futuro inmediato y si disfrutas de la prosa cuidada aunque el argumento no sea lo más original del mercado. También si ya conoces a Soto Ivars y quieres saber qué pasa cuando se mete en terreno novelístico. No es para quien busca una distopía de acción frenética o personajes que se te queden grabados durante semanas. Tampoco para quien espera que la originalidad del mundo imaginado supere a sus referentes anglosajones. Pero si puedes disfrutar de un libro imperfecto con cosas interesantes que decir, Crímenes del futuro tiene momentos que merecen la pena.