El Shanghái de 1930-1940 es uno de los escenarios históricos más fascinantes y menos explorados en la literatura de habla hispana. La ciudad era entonces un hervidero de influencias — francesa, británica, americana, japonesa — y hogar de una de las pocas comunidades que acogió a refugiados judíos durante la Segunda Guerra Mundial sin exigir visado. Cuando me puse La última rosa de Shanghái de Weina Dai Randel con esa premisa en mente, las expectativas eran altas.
La historia de Aiyi Shao, heredera y propietaria de un club nocturno de jazz, y Ernest Reismann, el pianista judío que huye de la Alemania nazi, tiene todos los ingredientes para algo memorable. Lo escuché durante varios trayectos en metro, ese tipo de transporte que te da el tiempo justo para ir sumergida en una historia sin perder el hilo. Y hay tramos de La última rosa de Shanghái que te tienen pegada a los auriculares. Hay otros en los que notas el peso de una novela que no siempre cumple lo que su ambientación promete.
Nuestra opinion sobre La ultima rosa de Shanghai
Con una valoración de 3.8 sobre 5 en 172 reseñas, La última rosa de Shanghái se sitúa en un terreno honesto: es un libro que gusta a muchos, pero que no convence del todo a todos. Las reseñas lo resumen bien. Una dice que el tema ‘merece más profundidad en los personajes y las circunstancias’. Otra la llama ‘maravillosamente redactada’. Una tercera la califica de ‘novela romántica más’. Las tres tienen razón en parte: es una novela de amor bien escrita, con una ambientación histórica trabajada, pero que prioriza el romance sobre la complejidad histórica hasta el punto de que algunos personajes y situaciones quedan algo esquemáticos. Angi Sansón da a Aiyi una voz reconocible y con carácter, lo que ayuda en los momentos de tensión, aunque en los tramos más pasivos del personaje la interpretación tiene menos que ofrecer.
Por que escuchar La ultima rosa de Shanghai?
Porque la historia de los refugiados judíos en Shanghái es uno de los episodios menos conocidos de la Segunda Guerra Mundial, y Weina Dai Randel, que creció en China y tiene acceso a fuentes que la mayoría de autores occidentales no tiene, hace un trabajo real de documentación. La atmósfera del Shanghái cosmopolita de los años 40 — los clubs de jazz, la mezcla de culturas, la tensión entre la comunidad judía refugiada y los poderes en conflicto — está bien recreada. La relación entre Aiyi y Ernest tiene momentos genuinamente emocionantes. Y el contexto histórico, aunque subordinado al romance, ofrece perspectivas que difícilmente encontrarás en otra novela del género.
Lo que debes tener en cuenta
La duración de 14 horas y 31 minutos es considerable para una novela romántica. Hay tramos en los que la narración se ralentiza, especialmente en la segunda mitad, cuando la dinámica de la pareja protagonista entra en una repetición que podría haberse resuelto con más economía narrativa. Una de las reseñas señala que el argumento es interesante ‘pero no está bien escrita’, lo que es una crítica algo severa aunque no del todo injusta: hay inconsistencias en la construcción de los personajes secundarios que a lectores más exigentes les resultarán llamativas. Si lo que buscas es ficción histórica con un amor en el centro y no te importa que la profundidad histórica sea el condimento y no el plato principal, la experiencia es satisfactoria.
Para quien es La ultima rosa de Shanghai?
Este audiolibro es para los fans de la novela romántica histórica que quieren un escenario exótico y poco transitado, para quienes tienen curiosidad por el Shanghái de los años 40 y por la historia de los refugiados judíos en China, y para quienes disfrutan de historias de amor con peso emocional aunque no sean perfectas en su construcción. No es para quienes buscan rigor histórico ante todo ni para quienes quieren una novela de personajes complejos. Si buscas un audiolibro gratuito de romance histórico con una ambientación genuinamente diferente, La última rosa de Shanghái merece tu tiempo pese a sus limitaciones.