Nueva York, última década del siglo XIX. Una explosión en el Teatro Beacon destruye un proyecto secreto. Mueren los científicos que trabajaban en una máquina capaz de devolver la vida a los muertos. Y desde ese momento, la Ley de El Apagón prohíbe cualquier avance científico bajo pena de horca sin juicio. Ese es el punto de partida de ‘Los engranajes del corazón’ de Alaitz Leceaga, y ya en la primera descripción de ese mundo se nota que la autora ha pensado con cuidado la coherencia interna de su distopía.
Lo escuché en dos semanas de desplazamientos en metro, que es el contexto perfecto para este tipo de ficción: una ciudad oscura, mecanismos que crujen bajo una tiranía invisible, personajes que se mueven en los márgenes de una sociedad que castiga el pensamiento. El metro de Madrid tiene algo que funciona bien con el steampunk.
Nuestra opinion sobre Los engranajes del corazón
El mayor mérito de Leceaga es la coherencia de su worldbuilding. La Ley de El Apagón no es solo un decorado: determina cómo funciona la economía, cómo se organiza el poder, cómo se relacionan los personajes entre sí y con la tecnología prohibida. El alcalde Cliffton III y su jefe de policía Nathaniel Crowly son antagonistas que tienen lógica dentro del sistema que han construido, no villanos genéricos que existen para que los protagonistas tengan algo contra lo que luchar.
La elección del período histórico también tiene inteligencia. El Nueva York del cambio de siglo XIX al XX es un momento en que la tecnología estaba transformando todo, donde la electricidad y la máquina de vapor generaban entusiasmo y miedo simultáneos. Construir una distopía sobre la prohibición del progreso en ese contexto específico produce una tensión histórica que funciona bien: sabemos lo que se perdió, sabemos el mundo que no llegó a existir en la ficción.
Por que escuchar Los engranajes del corazón?
Marina Llácer es la narradora, y con 20 horas de material tiene que mantener la coherencia de un mundo con muchos elementos en movimiento. Lo consigue. La voz que da a los personajes del poder, con su frialdad burocrática, contrasta bien con la urgencia de quienes se mueven en los márgenes de esa sociedad. El ritmo de la narración se ajusta a los pasajes de acción con soltura sin perder la cadencia más reflexiva que los tramos de construcción del mundo requieren.
En el panorama de la ciencia ficción y fantasía en español, el steampunk está relativamente poco representado. La mayoría de los títulos de referencia del género están en inglés o, en el mejor de los casos, en traducción. ‘Los engranajes del corazón’ ofrece algo distinto: una autora española, un mundo construido desde una sensibilidad literaria en castellano, y una ambientación que no depende de referencias anglosajones para funcionar.
Lo que debes tener en cuenta
No hay reseñas en el catálogo en español para este título, lo que significa que la información sobre la respuesta del público es limitada. La valoración de 4,5 sobre 247 votos indica buena recepción, pero sin acceso a las reseñas textuales es difícil calibrar qué aspectos específicos han funcionado mejor o peor para los lectores. Llegué a este audiolibro casi a ciegas y la experiencia fue positiva, pero conviene tenerlo en cuenta.
Las 20 horas y 8 minutos de duración son sustanciales. No es un libro que se resuelva en unos pocos trayectos. Para quien busca ciencia ficción de inmersión completa, esa duración es una ventaja. Para quien quiere explorar si el género le convence con un compromiso menor de tiempo, puede ser excesivo como primer contacto.
Para quien es Los engranajes del corazón?
Para lectores que disfrutan del steampunk con sustancia política, no solo del estética de los engranajes y los corsés con gafas de aviador. La distopía de Leceaga tiene argumento sobre el poder y la supresión del conocimiento que le da peso más allá de la ambientación visual. También es una buena opción para quien quiere explorar la ciencia ficción en español y busca autoras nacionales en lugar de traducciones.
No está pensado para quien busca acción rápida o resolución inmediata de los conflictos. El ritmo es el de la novela de construcción de mundo, donde los primeros capítulos invierten en hacer creíble el universo antes de acelerar la trama. Si esa densidad inicial te resulta atractiva en lugar de un obstáculo, ‘Los engranajes del corazón’ tiene mucho que ofrecer.