Me acerqué a Psicopompo en un estado de ánimo particular: estaba escribiendo algo que no terminaba de arrancar, uno de esos proyectos que se quedan atascados en la segunda página, y me apetecía escuchar a alguien hablar sobre el acto de escribir desde un lugar auténtico. Nothomb es muchas cosas, pero sobre todo es una escritora que lleva décadas publicando un libro por año sin excepción. Esa disciplina brutal le da una autoridad muy concreta sobre el tema.
Dos horas y veintisiete minutos después, no sabía si el proyecto en que estaba atascada me importaba más o menos. Pero sí sabía que había escuchado una de las reflexiones más extrañas y más honestas sobre la escritura que ha llegado a mis oídos en mucho tiempo.
Nuestra opinion sobre Psicopompo
Los psicopompos son las figuras mitológicas que guían a las almas en su tránsito hacia el más allá. Hermes es el más conocido. Orfeo, que baja al Hades para rescatar a Eurídice, no lo es en sentido estricto, pero Nothomb ve en ese gesto, descender al inframundo con la esperanza de traer de vuelta algo o a alguien perdido, la metáfora perfecta para describir lo que hace cada mañana.
Porque Nothomb escribe de cuatro a ocho de la mañana, todos los días sin excepción. Ese ritual matutino, esa entrega a la página en blanco antes de que el mundo despierte, es el eje central de este libro. La autora traza un paralelismo entre el descenso de Orfeo y su propia práctica de escritura, esa forma de cruzar un umbral cada madrugada hacia algo que no sabe si va a encontrar.
Es un libro difícil de clasificar. No es exactamente un ensayo, ni exactamente una autobiografía, ni exactamente una reflexión sobre mitología. Es un texto que vive en los márgenes de todos esos géneros, como suele ocurrir con Nothomb, y que funciona precisamente por esa rareza.
Neus Sendra narra con una precisión que le hace justicia al original. La cadencia es lenta cuando el texto lo necesita, más ágil cuando Nothomb se acerca a la anécdota personal. Es una narración que no compite con el texto sino que lo sirve.
Por que escuchar Psicopompo?
Porque si te interesa la escritura como acto, como ritual, como forma de vida, hay pocas voces en la literatura contemporánea tan radicales en su práctica como Nothomb. El libro no habla de consejos para escritores ni de técnica narrativa. Habla de qué significa rendirse cada día a algo que no controlas completamente, y de por qué eso es necesario.
También porque el marco del mito de Orfeo y Eurídice es una elección formal que Nothomb maneja con elegancia. No es un adorno, sino una estructura que da coherencia a reflexiones que de otra forma podrían resultar dispersas.
Y porque dos horas y media es el tiempo justo para una experiencia de este tipo. No se puede estirar más sin que el ensimismamiento se vuelva fatiga. Nothomb lo sabe, y el libro tiene exactamente la extensión que necesita.
Lo que debes tener en cuenta
Este no es un libro para todos los oyentes. Nothomb escribe desde un lugar muy particular, con una distancia irónica de sí misma que puede resultar desconcertante si no conoces su tono. Si nunca has leído nada suyo, puede que el primer capítulo te resulte hermético.
El libro tiene solo tres valoraciones en la plataforma, lo que significa que la muestra de opiniones de otros oyentes es casi inexistente. Eso no dice nada sobre la calidad del texto, pero sí implica que estás tomando una decisión con poca información colectiva disponible.
Y por supuesto: si lo que buscas es entretenimiento en el sentido más convencional, este libro no es para ti. Es una obra que exige atención sostenida y cierta disposición a quedarte con preguntas sin resolver.
Para quien es Psicopompo?
Para lectores y escritores que quieren escuchar a Nothomb reflexionar sobre su propia práctica con la sinceridad que solo ella puede ofrecer. Para oyentes que disfrutan de los libros que desafían las categorías de género. Para quien quiera escuchar algo breve, denso y que deje huella después de terminar.
No es para quienes buscan narrativa convencional, ni para quienes se acercan a Nothomb por primera vez sin preparación. Pero si ya tienes alguna relación con su obra y quieres entender mejor qué la mueve a escribir cada madrugada, Psicopompo es una ventana extraordinariamente íntima.