Hay audiolibros que son para momentos específicos, y este es uno de ellos. Lo empecé un domingo por la tarde, esa hora difusa entre el fin de semana y la vuelta a la semana, cuando el cerebro no pide exigencia sino compañía. Diecisiete horas después, con más de una parada para obligarme a dormir, había terminado con una sonrisa que me duró hasta el lunes.
Megan Maxwell lleva años siendo uno de los nombres más fiables de la comedia romántica en castellano, y con esta entrega de la serie '¿Y a ti qué te importa?' demuestra que sabe exactamente qué le funciona y por qué. La historia de Nacho Duarte, director de cine mexicano que cerró su corazón tras la muerte de su esposa, y Andrea Madoc, militar estadounidense convertida en doble de acción, tiene todos los ingredientes que sus lectores conocen y buscan: situaciones absurdas, tensión sexual mal disimulada y personajes secundarios que roban escenas con alegría.
Nuestra opinión sobre ¿Y a ti qué te pica?
Lo que Maxwell hace bien, y que no todo el mundo sabe hacer en comedia romántica, es mantener el humor sin sacrificar el corazón de la historia. Nacho Duarte no es un tipo frío que simplemente necesita a la mujer adecuada para descongelarse: tiene un duelo real, una resistencia real a abrirse, y Maxwell se toma ese dolor en serio incluso cuando lo rodea de situaciones cómicas. Eso es lo que hace que la resolución sentimental, cuando llega, tenga peso.
Los lectores habituales de la autora han señalado con entusiasmo el regreso de los Ferrasa, los personajes del universo Maxwell que aparecen de forma recurrente en sus novelas. Si eres nueva en su obra, eso no es un problema: el libro funciona perfectamente sin ese contexto. Pero si llevas tiempo con ella, ese reencuentro tiene la calidez de ver a viejos conocidos.
Por qué escuchar ¿Y a ti qué te pica?
Francesc Góngora es la razón principal por la que este audiolibro específicamente merece escucharse en lugar de leerse. Su manejo del ritmo en los momentos de comedia es preciso: sabe exactamente cuándo alargar una pausa para potenciar el efecto cómico y cuándo acelerar para que la situación no pierda energía. En las 17 horas y 1 minuto de duración hay secuencias de diálogo que en papel serían divertidas y en audio son directamente hilarantes gracias a su interpretación.
La ambientación en los rodajes cinematográficos y el mundo de las dobles de acción también aporta una frescura que no es habitual en el género. Maxwell ha investigado ese universo con suficiente cuidado como para que los detalles suenen verosímiles, y eso añade textura a lo que podría haber sido simplemente otra comedia romántica de localizaciones genéricas.
Lo que debes tener en cuenta
Diecisiete horas es mucho tiempo, y Maxwell trabaja a un ritmo que no siempre aprieta el acelerador de forma uniforme. Hay tramos en el desarrollo de la relación entre Nacho y Andrea donde la resistencia de él se extiende más de lo necesario, y algún lector puede notar que la historia tarda en llegar a su punto de inflexión central. La fórmula de Maxwell es deliberada y sus fans la conocen bien, pero si eres nueva en su obra es bueno saber que la novela prefiere la acumulación a la sorpresa.
El humor también es muy específico de su estilo: situaciones llevadas al límite de lo verosímil, personajes con mucha personalidad y diálogos que suenan más a guión de comedia que a conversación real. Eso es exactamente lo que sus lectores aman. Si ese tipo de humor no es el tuyo, la novela puede resultarte excesiva.
Para quién es ¿Y a ti qué te pica?
Para ti si eres fan de Megan Maxwell y has seguido la serie desde el principio. Para ti si disfrutas de la comedia romántica española con personajes intensos, humor físico y situaciones de enredo bien construidas. También para ti si buscas 17 horas de entretenimiento ligero y cálido sin pretensiones de otra cosa.
No es para ti si prefieres la comedia romántica más contenida y literaria, o si el humor exagerado y los malentendidos en cadena te producen más irritación que risa. Tampoco si no tienes tiempo para una historia larga: este no es un libro que funcione bien en sesiones cortas.