Hay algo ligeramente perturbador en llegar a la mediana vida sin saber realmente cómo funciona la cosa más cercana que tienes: tu propio cuerpo. Bill Bryson lo dice mejor en la introducción del libro, pero la esencia es esa. Empecé a escuchar ‘El cuerpo humano’ una tarde en que esperaba en una consulta médica, con esa mezcla de ansiedad y aburrimiento que provocan las salas de espera, y terminé saliendo con una comprensión completamente nueva de lo que acababa de ocurrirle a mi cuerpo durante la consulta. Algo había cambiado en la forma en que miraba mis propias manos mientras salía por la puerta.
Bryson es el autor de ‘Una breve historia de casi todo’, un libro que lleva décadas demostrando que la ciencia puede escribirse de forma que un lector sin formación específica no solo entienda sino que disfrute. ‘El cuerpo humano’ aplica exactamente la misma fórmula a un tema que todos tenemos muy, muy cerca: los 37 billones de células que llevan toda la vida trabajando sin pedirte permiso para nada. Con 17 horas y media de duración, el libro tiene el espacio suficiente para cubrir desde los genes hasta la neurología, pasando por el sistema inmune, el esqueleto, la piel y los órganos que sigues nombrando sin saber muy bien qué hacen exactamente.
Nuestra opinion sobre El cuerpo humano
Bryson tiene dos recursos que hacen que su divulgación sea diferente: la anécdota histórica y el humor. El libro está lleno de historias sobre los médicos que descubrieron cómo funciona el cuerpo, muchas de ellas tan improbables que parecen inventadas, y de datos que Bryson elige con la maestría de alguien que sabe exactamente cuál va a hacerte reír, cuál va a hacerte decir ‘no puede ser’ y cuál va a quedarse contigo durante semanas.
Alfonso Mendiguchía es el narrador ideal para este texto. Tiene un registro que combina calidez y precisión, y el sentido del timing cómico que Bryson necesita: cuando llega la parte graciosa de una anécdota, Mendiguchía no la sobreactúa, simplemente la deja caer con la entonación adecuada para que aterrice sola. Los reseñadores que ya lo han escuchado lo describen como ‘no se hace nada pesado de leer’, y Mendiguchía tiene mucho que ver en eso.
Por que escuchar El cuerpo humano?
Porque te va a cambiar la relación con tu propio cuerpo. No en el sentido de manual de salud o de tratado médico, sino en el sentido más básico: cuando termines de escuchar este audiolibro, vas a entender por qué duermes, por qué te duele la cabeza, por qué enfermas, por qué envejeces. Y lo vas a entender de una forma que tiene humor, que tiene historia, que tiene la fascinación de quien escribe sobre algo porque genuinamente no puede creer que sea tan asombroso.
Con 625 reseñas y una valoración media de 4.6 sobre 5, ‘El cuerpo humano’ es uno de los audiolibros de divulgación científica más apreciados en español. Lectores con todo tipo de formación lo han encontrado valioso: desde profesionales de la salud que buscan perspectiva histórica hasta personas sin ninguna base científica que simplemente sentían curiosidad por saber más.
Lo que debes tener en cuenta
Bryson no es un libro de texto. Si lo que buscas es un tratado exhaustivo sobre anatomía o fisiología, este no es tu libro. Bryson escoge, omite, simplifica y a veces especula. Su objetivo no es la exhaustividad sino el asombro, y lo consigue, pero quien busque rigor técnico al nivel de un manual universitario se va a quedar con las ganas.
También conviene saber que algunas secciones son inevitablemente más ligeras que otras. Los capítulos sobre el cerebro y el sistema inmune son especialmente ricos; los dedicados a órganos menos ‘glamurosos’ como el hígado o el páncreas son algo más áridos, aunque Bryson siempre encuentra una forma de hacerlos interesantes. Mendiguchía los sostiene todos con el mismo nivel de energía.
Para quien es El cuerpo humano?
Para cualquier persona con curiosidad sobre sí misma, que es básicamente todo el mundo. No hace falta ninguna formación previa: uno de los reseñadores lo recomienda explícitamente como ‘texto básico’ independientemente del nivel de conocimiento previo del lector. Con 17 horas y media de duración en la voz de Alfonso Mendiguchía, es un audiolibro que funciona en trayectos cortos, en el gimnasio o en la cocina, en cualquier contexto donde tengas ganas de aprender algo que va a resultarte inmediatamente relevante porque llevas el tema encima desde que naciste.