Treinta horas de escucha es un compromiso considerable, equivalente a más de cuatro jornadas de trabajo. Lo escuché durante varias semanas, en fragmentos de entre treinta minutos y una hora, mientras hacía recados o durante los trayectos en transporte. Hubo días en que lo puse con más distancia crítica y días en que me dejé llevar por el ritmo narrativo de Esparza. Esa dualidad es, creo, la forma honesta de aproximarse a La cruzada del océano.
El libro de Jose Javier Esparza es una obra de historia narrativa sobre la conquista de América que no esconde sus intenciones: es una defensa apasionada de la empresa española, una reconstrucción de Colón, Cortés, Pizarro, Elcano y sus contemporáneos desde la perspectiva de quienes los vivieron como parte de un proyecto civilizatorio. Esa honestidad sobre el punto de vista es lo primero que conviene señalar al hablar de este libro, porque condiciona todo lo demás.
Historia total o historia de parte
Esparza llama a la conquista de América 'la mayor aventura jamás vivida por pueblo alguno'. Esa formulación dice mucho sobre la perspectiva desde la que está escrito el libro. No es una historia que incluya múltiples voces; es una historia española, contada desde dentro, con toda la convicción de quien cree que esa historia ha sido injustamente distorsionada. Para entender el libro hay que entender ese posicionamiento previo.
Lo que Esparza hace bien, muy bien, es recuperar la escala de lo que ocurrió. Su descripción de un territorio 'veinte veces mayor que la península Ibérica' explorado en 'poco más de medio siglo' tiene el efecto de hacer visible algo que la historia escolar suele reducir a fechas y nombres propios. La logística de las expediciones, las condiciones de navegación, los conflictos internos de las huestes conquistadoras: todo eso está reconstituido con un nivel de detalle que hace justicia a la complejidad de los hechos, aunque siempre desde el mismo ángulo.
Juan Magraner: treinta horas de historia en voz
El reto de narrar treinta horas de historia es considerable. Juan Magraner lo resuelve con una constancia que merece reconocimiento: su voz mantiene una presencia y un ritmo que no decae de forma notable incluso en los tramos más informativamente densos. En los momentos más narrativos, cuando Esparza describe batallas o expediciones con detalle casi cinematográfico, la narración gana en energía y arrastra al oyente con facilidad. Es un trabajo profesional que hace que la longitud del audiolibro resulte menos intimidante de lo que podría.
Los oyentes que han valorado el libro coinciden en que 'te atrapa' y que hace 'sentir orgulloso de los antepasados'. Un lector destaca la 'investigación sobre los manuscritos de Indias' como uno de los puntos fuertes, lo que apunta a que el trabajo de Esparza va más allá de la síntesis divulgativa. Con más de seiscientas valoraciones y una media de 4,5, la recepción entre su público objetivo es claramente entusiasta.
La tesis y sus límites
Quien busque una historia de la conquista de América que incluya las voces y perspectivas de las civilizaciones conquistadas no la encontrará aquí. Esparza no ignora la existencia de esas civilizaciones, pero las trata como contexto de la empresa española más que como sujetos con historia propia. Eso es una limitación real del libro, y cualquier oyente que llegue a él con esa expectativa va a encontrar una historia incompleta.
Lo que sí ofrece el libro es algo más difícil de encontrar: una reconstrucción de la mentalidad y la logística de los conquistadores desde dentro, sin los anacronismos morales que a veces convierten la historia en un tribunal. Esparza entiende a sus personajes en su contexto, y eso, independientemente de las tesis ideológicas que sostienen el libro, es un mérito historiográfico.
Para quién es este audiolibro
Para aficionados a la historia española que buscan una reconstrucción detallada y apasionada de la conquista de América desde la perspectiva española. Para quienes disfrutan de la historia narrativa de gran aliento y no tienen problema con una tesis ideológica clara. No es para quienes buscan una historia crítica o multiperspectiva de la conquista, ni para quienes esperan que el libro aborde las consecuencias de la colonización para las poblaciones indígenas. Es un monumento al relato épico español, con todos los valores y todas las limitaciones que eso implica.