Lo empece un viernes por la tarde, con la excusa de que solo iba a escuchar el primer capitulo para ver si el narrador me convencia. Eran las once de la noche cuando me di cuenta de que llevaba tres horas seguidas con los auriculares puestos y que Shane e Ilya me habian atrapado completamente. Eso no suele pasarme con el romance deportivo, un subgenero en el que la formula se repite tanto que acabas anticipando cada giro antes de que ocurra. Pero Mas que rivales, de Rachel Reid, tiene algo que lo distingue del monton: una construccion de personajes que va mucho mas alla del arquetipo.
La novela es la base de la serie de television Heated Rivalry, y los lectores que hayan visto la adaptacion antes de acercarse al audiolibro van a encontrar aqui una version mas rica, mas lenta y mas honda de la relacion entre el capitan de los Montreal Voyageurs y el de los Boston Bears. Las lectoras que dejaron una resena apuntan exactamente a eso: el libro desarrolla mejor los personajes y amplia las historias que la pantalla comprime.
Nuestra opinion sobre Mas que rivales
Rachel Reid construye la dinamica de enemigos a amantes con una paciencia que se agradece enormemente. Shane Hollander es el nino dorado del hockey canadiense: disciplinado, perfeccionista, todo lo que se supone que debe ser un capitan. Ilya Rozanov es su opuesto declarado, el villano ruso que parece disfrutar de cada provocacion. En publico, se detestan. En privado, no pueden mantenerse alejados el uno del otro.
Lo que hace que la novela funcione no es solo la quimica, que la hay y mucho, sino el hecho de que ambos personajes tienen miedos reales y coherentes con su situacion. Dos deportistas profesionales en el armario, en ligas rivales, cuya carrera entera depende de mantener una imagen publica intachable. Reid no romantiza esa tension: la muestra como la carga que es, y eso le da al romance un peso emocional que va mas alla del entretenimiento rapido.
Por que escuchar Mas que rivales?
Porque la narracion de Roma Garustovich hace un trabajo notable con la dualidad de los personajes. Hay una diferencia audible entre el Shane publico, el de las ruedas de prensa y el vestuario, y el Shane que aparece cuando solo esta con Ilya. Lo mismo ocurre con Rozanov: Garustovich le da una arrogancia que al principio irrita deliberadamente y que va matizandose capitulo a capitulo hasta que el oyente entiende de donde viene esa mascara. Una lectora que dejo resena lo resume bien: ver como evoluciona la relacion, poquito a poco, matiz a matiz, es lo que hace que este audiolibro sea especial.
Con once horas y veintitres minutos de duracion, la historia se toma su tiempo. No hay prisa por llegar al momento de rendicion. Y eso, en un genero donde a veces el climax emocional se precipita demasiado, es un alivio real.
Lo que debes tener en cuenta
Si buscas una lectura ligera y rapida, este no es tu audiolibro. El ritmo es deliberadamente pausado en los primeros compases, y la relacion avanza a trompicones, con idas y venidas que pueden desesperar a quien prefiere la gratificacion inmediata. Tambien conviene saber que la novela trata la homosexualidad en el deporte profesional con seriedad: no es un trasfondo decorativo, sino una parte central del conflicto interno de ambos protagonistas.
Por otro lado, quienes hayan visto Heated Rivalry antes de escuchar el libro pueden encontrar que ciertas sorpresas narrativas ya no tienen el mismo impacto. Recomendaria escuchar primero si todavia no has visto la serie.
Para quien es Mas que rivales?
Para lectores de romance MM que quieren algo con sustancia emocional detras de la tension sexual. Para fans del hockey que no le tienen miedo al drama sentimental. Y para cualquiera que disfrute de esas historias en las que dos personas se odian con demasiada intensidad para que sea solo odio. Si ya conoces la serie, el audiolibro te va a dar todo lo que la adaptacion no pudo mostrar. Si no la has visto, mejor aun: llegars a ella con la historia completa en la cabeza.