Mi sobrina tiene diez años y es una lectora voraz desde que descubrió la serie Anna Kadabra hace dos veranos. Cuando me contó que había llegado al episodio del monstruo en la bañera con una mezcla de emoción y misterio en la voz, decidí escucharlo yo también para poder hablar con ella sobre lo que pasaba. Una hora y trece minutos después entendía perfectamente por qué esta colección tiene a tantos niños enganchados a la lectura.
Pedro Mañas y David Sierra Listón llevan la serie Anna Kadabra con una coherencia que no es fácil de mantener a lo largo de dieciséis entregas y más. El universo de Moonville, el pueblo donde vive Anna y el Club de la Luna Llena, tiene sus propias reglas, sus propios personajes recurrentes, y su propia forma de mezclar lo cotidiano con lo mágico. En este episodio, el punto de partida es simple: llega el calor, los brujos quieren ir al pantano a refrescarse, y encuentran que el pantano se ha convertido en un vertedero.
Nuestra opinión sobre Un monstruo en la bañera
Lo que me sorprendió de este audiolibro es la honestidad con que aborda la crisis medioambiental desde una perspectiva infantil. No es una lección disfrazada de cuento. Es una historia donde el monstruo del título, el del pantano contaminado, resulta ser algo más complejo de lo que parece al principio. Los autores hacen algo inteligente: usan la estructura clásica del monstruo que hay que vencer para introducir la pregunta de si vencer es siempre la respuesta correcta, o si a veces lo que hay que hacer es comprender y salvar.
Con una valoración perfecta de 4.8 sobre 5 basada en una valoración, los datos estadísticos son limitados, pero las reseñas cualitativas son reveladoras. Una madre escribe que su hija empezó la colección con nueve años y ya va por el número dieciséis, que ‘le ha despertado muchas ganas de leer’. Ese es el mayor mérito que puede tener un libro infantil: no ser el mejor libro que un niño haya leído, sino el que le hizo querer leer más.
Por que escuchar Un monstruo en la bañera?
Elena Silva entiende a qué público se dirige. No infantiliza la narración ni exagera las voces de los personajes hasta el punto de la parodia. Hay distinción entre personajes, hay energía en los momentos de acción, hay ternura en los momentos más emocionales. Para un niño que escucha solo o acompañado, la narración hace el trabajo de mantener el ritmo sin que la historia pierda ni un momento de tensión.
La duración de una hora y trece minutos es perfecta para el público objetivo. Es suficiente para una historia completa con presentación, clímax y resolución, y no es tan larga como para que un niño de entre ocho y doce años pierda la concentración. Funciona bien en el coche, en la cama antes de dormir, o en cualquier momento donde un adulto quiera proponer algo distinto a una pantalla.
Lo que debes tener en cuenta
Este es un episodio de una serie, no un libro independiente. Quien llegue sin conocer a Anna Kadabra y el Club de la Luna Llena encontrará el libro perfectamente comprensible, porque cada episodio funciona de forma autónoma, pero perderá parte de la riqueza que viene de conocer a los personajes de entregas anteriores. Si tu hijo o tu hija no ha leído la serie, este puede ser un buen punto de entrada, pero los primeros episodios dan un contexto que enriquece la experiencia.
El mensaje medioambiental es explícito pero no predicador. Los autores no escriben un panfleto ecológico: escriben una aventura donde la contaminación es el problema inicial y la solución no pasa solo por limpiar sino por entender. Para los adultos que escuchen junto a los niños, hay conversaciones interesantes que pueden surgir de este planteamiento.
Para quien es Un monstruo en la bañera?
Para niñas y niños de entre ocho y doce años que disfrutan de la fantasía cotidiana, los grupos de amigos con poderes y las aventuras que tienen lugar en pueblos pequeños con secretos grandes. Para familias que buscan audiolibros que puedan compartir sin que el adulto se aburra. Para quien quiere introducir temas de medioambiente en conversaciones con niños sin que parezca una clase.
Es también una buena opción para fomentar el hábito de escucha en niños que aún no son lectores fluidos: el audiolibro gratuito en periodo de prueba les permite seguir la historia con total independencia y descubrir que los libros pueden ser tan emocionantes como cualquier otro entretenimiento.