Hay libros que uno conoce desde hace tiempo sin haberlos leído del todo, y Cándido es uno de ellos. Lo había visto citado en tantos sitios, había escuchado a tanta gente hablar de Pangloss y de su 'mejor de los mundos posibles', que sentía que ya lo conocía. No era así. Escucharlo en voz alta, con el ritmo que le da Laura Garcia a la narración, fue descubrir que la velocidad forma parte de la obra.
Voltaire escribió Cándido en tres días, según cuenta la leyenda. Lo creas o no, la prosa tiene esa energía: no hay pausa, no hay contemplación, los desastres se suceden uno tras otro con una frialdad cómica que es a la vez hilarante y perturbadora. La historia de Cándido, su amada Cunegunda y el filósofo Pangloss es una carrera de catástrofes presentadas con la misma ecuanimidad imperturbable, como si el mundo se empeñara en desmentir el optimismo con cada página y los personajes se negaran a sacar la conclusión evidente.
Nuestra opinión sobre Cándido
La edición que narra Laura Garcia es una versión que mantiene el tono satírico original con corrección. La narradora entiende que el humor de Voltaire no necesita ser subrayado: funciona solo, con la acumulación de absurdos y la distancia clínica con la que se presentan las desgracias. Hay momentos donde uno querría que la ironía respirara un poco más, pero en conjunto la interpretación es honesta con el texto.
Las reseñas disponibles coinciden en destacar el surrealismo del texto y la velocidad con que se suceden los eventos. Un oyente lo describe como 'surrealismo en grado máximo', y es una descripción justa. La obra es breve, casi dos horas y media, y en ese tiempo Voltaire hace pasar a sus personajes por tantas calamidades que la experiencia resulta agotadora en el mejor sentido posible.
Por qué escuchar Cándido?
Porque es una obra de 1759 que sigue siendo absolutamente contemporánea. El optimismo ciego de Pangloss, que insiste en que todo ocurre para bien en el mejor de los mundos posibles a pesar de la evidencia abrumadora en contra, resuena con una precisión extraña en tiempos donde el pensamiento positivo se ha convertido en una industria. Voltaire lo ridiculizaba hace más de dos siglos con una elegancia que todavía duele.
En formato audio, la brevedad de la obra se convierte en una ventaja. Dos horas y media de sátira concentrada se escuchan de un tirón sin esfuerzo. Es el tipo de audiolibro ideal para un viaje en tren o una tarde libre: te deja con ganas de releer, de buscar más contexto histórico, de entender por qué Voltaire estaba tan furioso con Leibniz.
Lo que debes tener en cuenta
La obra tiene momentos de violencia, sexualidad y crueldad que Voltaire presenta con su habitual frialdad irónica. No es contenido explícito en el sentido moderno, pero tampoco es una lectura neutra. Si no estás familiarizado con la sátira ilustrada, puede resultar desconcertante al principio que situaciones terribles sean narradas con tono de crónica trivial. Eso es precisamente el mecanismo central del libro.
La sinopsis disponible en este audiolibro tiene algunas erratas tipográficas que no afectan a la calidad del audio, pero conviene mencionarlo. El texto original no tiene esos problemas.
Para quién es Cándido?
Para cualquiera que quiera leer a Voltaire por primera vez y prefiera un texto breve y accesible antes de abordar obras más extensas. También para quienes ya lo conocen en versión impresa y quieren redescubrirlo en audio. Y para los amantes de la sátira literaria que buscan entender de dónde vienen muchas de las tradiciones del humor intelectual occidental. No es adecuado para quien busca un clásico cómodo y predecible: Cándido incomoda, y esa es su gran virtud.