Hay libros que no se leen: se habitan. Empecé Peregrinos de la belleza de María Belmonte un sábado por la tarde con lluvia y la sensación de que necesitaba salir de Madrid sin moverme de casa. Nueve horas y treinta y seis minutos después, había viajado por Italia, Grecia y por la mente de algunos de los viajeros más fascinantes de los siglos XVIII y XIX. Es exactamente el tipo de experiencia para la que el formato audio puede ser superior al papel.
Con una valoración de 4,3 sobre 5 y 141 opiniones en Audible, este es uno de los títulos de ensayo de viajes más apreciados del catálogo en castellano. María Belmonte es una escritora vasca cuya obra se sitúa en ese territorio poco transitado entre el diario de viajes, la biografía y el ensayo cultural. Peregrinos de la belleza es quizás su trabajo más ambicioso, y esa ambición se nota en cada página.
Nuestra opinion sobre Peregrinos de la belleza
El Grand Tour, esa tradición del siglo XVIII por la que los jóvenes aristócratas europeos completaban su educación visitando Italia y Grecia, es el hilo conductor. Pero Belmonte no escribe un manual histórico: escribe sobre las personas que hicieron esos viajes, sobre lo que buscaban y lo que encontraron, sobre cómo la experiencia de contemplar el Partenón o los foros romanos les cambió para siempre.
Por sus páginas pasan figuras como Winckelmann, el arqueólogo y teórico del arte que murió trágicamente en una pensión de Trieste después de haber transformado la manera en que Occidente mira la Antigüedad. O Goethe, cuyo Viaje a Italia es una de las primeras grandes obras que documentan ese impacto del sur mediterráneo en la sensibilidad nórdica. Un oyente lo describe bien: ‘Un libro que fluctúa entre el ensayo biográfico y el diario de viajes. Por sus páginas aparecen personajes como el pobre Winckelmann… Noble y sereno (y un tanto triste).’
Por que escuchar Peregrinos de la belleza?
Porque Belmonte escribe sobre el arte y los viajes como quien ha pensado mucho en ambas cosas y tiene algo genuino que decir. No hay en este libro esa fatiga que producen los libros de viajes que se contentan con describir paisajes bonitos: hay interpretación, hay contexto histórico, hay preguntas sobre por qué la experiencia estética puede transformar una vida.
Un lector que se lo regaló a su padre aficionado al senderismo y a la historia captura algo importante: ‘Le gusta mucho la historia y está enamorado de Italia.’ El libro es perfectamente accesible para quien tiene esa combinación de intereses, sin que sea necesaria una formación especializada en historia del arte.
Lo que debes tener en cuenta
El ritmo de Peregrinos de la belleza es lento, intencionalmente lento, con la cadencia de quien escribe para que el lector pueda detenerse a contemplar junto al texto. En formato audio eso significa que hay que darle al libro el tiempo que pide. No es un audiolibro para el metro en hora punta; es para un trayecto largo o para una tarde de domingo.
Quien busque acción narrativa o un arco dramático claro puede encontrar el libro demasiado contemplativo. Es esencialmente un ensayo, y tiene la estructura de un ensayo: ideas que se desarrollan con paciencia, personajes que aparecen y desaparecen, digresiones que parecen alejarse del tema y luego lo iluminan desde otro ángulo. Eso es precisamente lo que lo hace valioso para quien lo recibe bien, y lo que puede desesperar a quien esperaba otra cosa.
Para quien es Peregrinos de la belleza?
Para amantes de la historia del arte y los viajes que quieran algo más que una guía o un relato de aventuras. Para lectores de Goethe, de Stendhal o de los grandes viajeros ilustrados que quieran entender mejor ese universo. Para quienes disfrutan de la escritura ensayística cuidada, de esa prosa que respeta al lector y confía en su capacidad de atención. Paloma Insa es la narradora perfecta para este texto: su voz tiene la elegancia y la calma que el libro necesita, y hace que las casi diez horas sean un placer sostenido.