Me puse con este audiolibro en un momento en que no tenía ganas de ficción. Quería algo que me llevara a otro sitio sin necesidad de una trama. Elegí ‘Viaje a Portugal’ casi por inercia, por el nombre de Saramago en la portada, y me quedé con él durante casi tres semanas de trayectos en metro y paseos nocturnos. Hay libros que se adaptan perfectamente al formato de escucha fragmentada, y este es uno de ellos.
José Saramago escribió este libro antes de sus grandes novelas, en 1981, como una crónica de viaje por su propio país. El resultado es algo que no encaja del todo en ningún género: es demasiado literario para ser una guía, demasiado personal para ser historia y demasiado errático para ser ensayo. Es, simplemente, Saramago mirando Portugal con sus ojos particulares, y eso ya es suficiente.
Nuestra opinion sobre Viaje a Portugal
El libro recorre el país de norte a sur: desde Trás-os-Montes hasta el Algarve, desde Lisboa al Alentejo. Lo que Saramago busca no es el Portugal de las guías turísticas sino el que se esconde en los detalles: una iglesia románica mal restaurada, una conversación con un lugareño, la calidad de la luz en una tarde de verano. Su escritura en estos años ya tiene esa característica que lo define: frases largas, digresivas, que parecen ir a ninguna parte y de pronto llegan exactamente donde tienen que llegar.
Víctor Velasco es un acierto de casting. Su voz tiene la gravedad justa para sostener la prosa de Saramago sin sobreactuarla, y eso en diecisiete horas largas es un mérito nada menor. Hay oyentes que le han señalado algún que otro tramo pesado, especialmente en las largas descripciones de iglesias y arquitectura religiosa, pero eso es más una característica del texto que del narrador.
Por que escuchar Viaje a Portugal?
Porque es una rareza: un Nobel de Literatura paseando por su país con cuaderno en mano, sin pretensiones de objetividad ni de exhaustividad. Los lectores de Saramago que lo conocen por ‘El Evangelio según Jesucristo’ o ‘Ensayo sobre la ceguera’ van a descubrir aquí una faceta más ligera y más directamente autobiográfica. Los que llegan a él por primera vez van a encontrar una escritura extraordinaria en un contexto menos intimidante que sus grandes novelas.
Hay también una dimensión histórica interesante: Saramago escribe esto apenas unos años después del fin de la dictadura portuguesa, en un país que está descubriendo de nuevo qué significa ser Portugal. Esa capa política no es explícita en el texto, pero está ahí para quien quiera leerla.
Lo que debes tener en cuenta
Con 89 valoraciones y una media de 4 sobre 5, el libro tiene defensores entusiastas y algún crítico que lo encuentra ‘de lo más flojo’ del autor. Esa dispersión es honesta: ‘Viaje a Portugal’ no es la obra más accesible de Saramago para un lector nuevo, ni la más brillante para uno veterano. Es un libro de transición, de un escritor construyendo su voz antes de sus grandes saltos formales.
La duración de casi diecisiete horas y media también es un compromiso serio. A diferencia de sus novelas, aquí no hay tensión narrativa que tire del oyente: hay que dejarse llevar por el ritmo propio del libro, que es contemplativo y a veces deliberadamente lento.
Para quien es Viaje a Portugal?
Para fans de Saramago que quieren completar su obra o conocer su faceta viajera. Para oyentes interesados en Portugal como cultura, historia y paisaje más allá de las guías de viaje convencionales. Para quienes disfrutan de la literatura de viajes con ambición literaria, en la línea de Laurence Sterne o del Bruce Chatwin más introspectivo. No es para quien busca una narración con ritmo sostenido o una estructura argumental clara.