Recuerdo exactamente dónde estaba cuando llegué al punto de la novela en que los marineros del HMS Terror comprenden que el deshielo no va a llegar ese año. Era de noche, hacía frío afuera, y había algo en la combinación de los sonidos del viento en la calle y la voz de Enric Puig describiendo el hielo ártico que producía una incomodidad física. Esa es la marca de los grandes libros de supervivencia: te meten en el cuerpo del que sufre.
Dan Simmons tomó uno de los episodios más trágicos de la exploración ártica, la expedición de sir John Franklin de 1847, y construyó sobre él una novela que es varias cosas a la vez: thriller histórico, novela de supervivencia, horror sobrenatural, y en sus mejores momentos, una meditación sobre el límite entre la civilización y lo que queda cuando desaparece. El audiolibro tiene treinta y ocho horas y siete minutos, y cada una de ellas tiene peso.
Nuestra opinion sobre El terror
Enric Puig es el narrador adecuado para este material. No es una narración vistosa ni busca impresionar con su expresividad: es una narración sólida, de largo recorrido, que sabe cuándo hay que subir la tensión y cuándo el texto requiere la quietud de quien simplemente está contando lo que pasó. Treinta y ocho horas con una sola voz es mucho tiempo, y que el oyente no sienta fatiga del narrador habla de la calibración correcta de Puig.
La novela tiene una estructura coral: Simmons alterna entre varios personajes a bordo de los dos barcos bloqueados en el hielo, y eso da a la historia una dimensión que trasciende el punto de vista único. El capitán Crozier, que lleva el peso principal de la narrativa, es uno de los protagonistas más complejos que Simmons ha creado: un hombre que bebe demasiado, que sabe más de lo que nadie quiere admitir, y que tiene que decidir cada día cuánto miedo mostrar a los hombres que dependen de él.
Hay un elemento sobrenatural que divide a los lectores, mencionado en varias reseñas. Los que esperaban una novela histórica pura pueden encontrar esa capa de terror fantástico como una intrusión. Los que llegan al libro sabiendo que Simmons trabaja con horror tienden a verla como una decisión coherente con el universo de miedo y oscuridad que la historia construye.
Por que escuchar El terror
Porque es una de las novelas de supervivencia más bien ejecutadas de las últimas décadas, y porque en audio la dimensión física del frío, el hambre y el miedo se transmite de una manera que el texto impreso no replica con la misma intensidad. Simmons es un escritor de detalle extraordinario, y Puig lee esos detalles con la precisión de quien sabe que son el corazón del libro.
La historia de la expedición Franklin es real, y Simmons se documentó con rigor antes de añadir la capa sobrenatural. Eso le da al libro una base que el lector siente como sólida incluso cuando la ficción se despega de los hechos históricos.
Lo que debes tener en cuenta
Treinta y ocho horas es una inversión de tiempo que no debe tomarse a la ligera. El ritmo de la novela es deliberadamente lento en tramos: Simmons quiere que el oyente sienta el paso del tiempo en el hielo, la monotonía atroz de la espera, y eso requiere que el lector tolere pasajes donde no pasa gran cosa en términos de trama. Una reseña habla de que 'se hace un poco demasiado larga en ciertos momentos', y es una crítica justa.
El final también divide. Algunos lo encuentran a la altura de todo lo anterior. Otros sienten que la ambición no se sostiene del todo en el desenlace. Vale la pena saber eso antes de comprometer casi cuarenta horas.
Para quien es El terror
Para quien disfruta de la narrativa de supervivencia con base histórica. Para quien tolera el ritmo lento cuando sabe que el destino vale la pena. Para los aficionados al horror que quieren una novela literariamente sólida. Y para quien esté dispuesto a invertir tiempo en un audiolibro de largo aliento que va a ocupar su mente durante semanas.
No es para quien busca acción constante ni para quien tiene poca tolerancia a los tramos de espera. Tampoco para quien quiere una novela histórica sin elementos fantásticos: el monstruo ártico es parte del libro, no una nota al margen.