Me llegó La guardiana con mucho peso encima: ganadora del Women's Prize 2025, finalista del Booker 2024, elogiada por Maggie O'Farrell. Ese tipo de presentación puede ser una trampa, porque levanta unas expectativas que no todos los libros están en posición de cumplir para todos los lectores. Lo escuché en dos sesiones largas, un fin de semana de lluvia, y salí con sentimientos encontrados que me parece importante compartir con honestidad.
Yael van der Wouden sitúa la historia en la provincia holandesa de Overijssel, en el verano de 1961. Dieciséis años después del final de la Segunda Guerra Mundial, una mujer soltera convive con la presencia de Louis, el hermano de un conocido, mientras gestiona el legado emocional de una familia marcada por lo que la guerra se llevó y por lo que se quedó callado. La traducción de Victoria Alonso Blanco es cuidadosa, y Sheila Blanco como narradora aporta una contención que encaja bien con el tono de la novela, aunque a veces resulta distante en los momentos de mayor carga emocional.
Nuestra opinion sobre La guardiana
La valoración de 3,7 sobre 5 en 111 reseñas es una señal clara: estamos ante un libro que polariza. Hay quienes, como Maggie O'Farrell, lo ven como una novela 'increíble, delicada y contundente'. Y hay quienes, como refleja una reseña reciente, lo encuentran 'empalagoso y predecible' en su primera parte y solo rescatan el fragmento del diario de Eva como momento de verdad narrativa. Ambas lecturas son legítimas y dicen algo importante sobre la naturaleza del texto.
Van der Wouden trabaja con una lentitud deliberada. No es lentitud por descuido: es una elección estética que busca construir tensión a través de la acumulación de detalles y gestos pequeños. El deseo entre las protagonistas se comunica en silencios y miradas, no en declaraciones. El Holocausto está presente no como relato sino como ausencia, como lo que no se nombra pero que lo contamina todo. Para un cierto tipo de lector literario, eso es exactamente lo que hace grande a esta novela. Para otro tipo de oyente, puede resultar agotador.
Por que escuchar La guardiana?
Porque es una novela que hace algo difícil con mucha habilidad: usa una historia de deseo entre dos mujeres en los años sesenta para hablar del peso del silencio histórico, de cómo las familias que sobrevivieron a la guerra en Holanda llevaron durante décadas el legado de lo que otros perdieron. El contexto de la expropiación de bienes judíos durante la ocupación alemana aparece de forma lateral pero con una fuerza enorme. Es esa capa histórica la que convierte una novela sobre el deseo en algo más grande y más oscuro.
La narración de Sheila Blanco es técnicamente impecable. Hay una frialdad en su interpretación que, en la primera parte, puede chocar, pero que en los momentos de mayor tensión resulta muy efectiva. Cuando el texto aprieta, la voz de Blanco no cede, y esa contención se convierte en un recurso expresivo en sí mismo.
Lo que debes tener en cuenta
La primera parte es lenta. No hay otra forma de decirlo. La novela construye su atmósfera de forma acumulativa y no ofrece recompensas narrativas rápidas. Si buscas un thriller lésbico de ritmo trepidante, este no es tu libro. Es una novela literaria en el sentido más clásico del término, y requiere la misma disposición que leerías a, digamos, Toni Morrison o Colm Tóibín: con paciencia y atención a lo que no se dice tanto como a lo que se dice.
El momento del diario de Eva, que varios oyentes señalan como el mejor del libro, aparece bastante avanzada la narración. Si llegas hasta ahí con el texto, probablemente lo verás de la misma manera. El problema es que no todos los oyentes tienen la paciencia para esperar ese momento.
Para quien es La guardiana?
Para quienes disfrutan de la ficción literaria de autor, especialmente si tienen interés en narrativa sobre la memoria del Holocausto o en novelas sobre el deseo femenino escritas con contención y rigor. También es una buena opción si has leído y disfrutado obras como Las horas de Michael Cunningham o las novelas de Sarah Waters. No es para quienes buscan una historia de amor fluida o un ritmo narrativo ágil. La guardiana es una novela que exige paciencia y que, si se le da, puede resultar memorable.