Me puse con Las maravillas una tarde de enero, después de haberlo visto mencionado en varias listas de narrativa española contemporánea imprescindible. Elena Medel es ante todo poeta, y eso se nota desde las primeras páginas: hay frases que funcionan como versos, ritmos internos que dan a la prosa una textura particular. Lo que no esperaba es que esa textura acabara siendo tan difícil de sostener durante casi seis horas de escucha.
Lola Sanz narra con una sobriedad que encaja con el tono del texto, pero que en formato audio puede hacer que los tramos más repetitivos se vuelvan aún más pesados. Si la novela ya en papel plantea un desafío de implicación emocional, en audio ese desafío se amplifica.
Nuestra opinion sobre Las maravillas
Las maravillas sigue a dos mujeres: María, que en los años sesenta abandona una ciudad del sur para trabajar en Madrid, y Alicia, su nieta, que décadas después recorre el mismo camino por razones distintas. La pregunta que Medel se hace, y que repite con variaciones a lo largo de toda la novela, es esencialmente una: habríamos sido diferentes de haber nacido en otro lugar, en otro tiempo, en otro cuerpo? La respuesta que ofrece no es cómoda ni optimista.
Las reseñas de los lectores están muy divididas. Una lectora escribe que la novela le ha dejado 'la sensación de que no empatizas con ningún personaje'. Otra, en cambio, celebra que 'la necesidad, el abandono, la autonomía y el ímpetu por adaptarse y sobrevivir marcan el destino de tres generaciones'. Ambas tienen razón, y esa tensión dice mucho sobre el tipo de obra que es esta: no busca que te identifiques con sus protagonistas, busca que entiendas las estructuras que las moldean.
El problema es que Medel confía demasiado en la repetición como recurso estilístico. Lo que en poesía funciona como intensificación, en narrativa extensa puede volverse una barrera. Más de una lectora ha señalado que la novela 'es tan repetitiva que su lectura resulta pesada', y en audio ese efecto se nota especialmente.
Por que escuchar Las maravillas?
Porque hay algo en Las maravillas que no encontrarás en la mayoría de la narrativa española de los últimos años. Medel no está interesada en el drama individual, sino en las condiciones materiales que determinan qué vidas son posibles. El dinero no es el trasfondo de estas historias, es el tema central, y ese enfoque produce momentos de honestidad brutal.
La forma en que la novela trata la maternidad también merece atención. No como sacrificio heroico ni como redención, sino como decisión que tiene consecuencias reales y que puede tomar formas muy distintas. El hecho de que Medel no juzgue a María por lo que hace o deja de hacer con su hija es, en sí mismo, una declaración literaria.
Lo que debes tener en cuenta
La estructura no es lineal y los saltos temporales no siempre están señalados con claridad, lo que en audio puede crear confusión. Conviene escuchar con atención desde el principio para saber en qué momento estás. Dicho esto, la novela tampoco es especialmente larga, casi seis horas, así que el esfuerzo de orientación no es excesivo.
Si buscas una narrativa con trama fuerte, personajes con quienes simpatizar de forma inmediata o resoluciones claras, esta no es tu novela. Es un texto de contemplación, de análisis casi sociológico revestido de ficción. Eso tiene valor, pero requiere un tipo de escucha diferente.
Para quien es Las maravillas?
Para lectoras, sobre todo, que están interesadas en la escritura de mujeres sobre mujeres desde una perspectiva de clase. Para quien disfruta de la narrativa experimental y no le importa que un libro no le dé todo masticado. Para los fans de la buena prosa en español, aunque sea una prosa que exige esfuerzo. No lo recomendaría a quienes busquen entretenimiento o una historia con pulso narrativo fuerte. Tampoco a quienes ya hayan tenido malas experiencias con libros de corte poético en formato novela, porque Las maravillas lleva ese estilo hasta sus límites.